La agricultura es el conjunto
de técnicas y conocimientos para cultivar la tierra y la parte del sector
primario que se dedica a ello. En ella se engloban los diferentes trabajos
de tratamiento del suelo y los cultivos de vegetales. Comprende todo un
conjunto de acciones humanas que transforma el medio ambiente natural.
Las actividades relacionadas son las que integran el
llamado sector agrícola. Todas las actividades económicas que abarca dicho
sector tienen su fundamento en la explotación de los recursos que la tierra origina,
favorecida por la acción del hombre: alimentos vegetales como
cereales, frutas, hortalizas, pastos cultivados y forrajes;
fibras utilizadas por la industria textil; cultivos y tubérculos;
etc.
Es una actividad de gran importancia estratégica como
base fundamental para el desarrollo autosuficiente y riqueza de las naciones.
La ciencia que estudia la práctica de la
agricultura es la agronomía.
Cómo nació la agricultura en el mundo
El inicio de la agricultura se encuentra en el
período Neolítico, cuando la economía de las sociedades humanas evolucionó
desde la recolección, la caza y la pesca a la agricultura y
la ganadería. Las primeras plantas cultivadas fueron el trigo y
la cebada. Sus orígenes se pierden en la prehistoria y su desarrollo se
gestó en varias culturas que la practicaron de forma independiente, como las
que surgieron en el denominado Creciente fértil (zona de Oriente
Próximo desde Mesopotamia al Antiguo Egipto), las culturas
precolombinas de América Central, la cultura desarrollada por los chinos al
este de Asia, etc.
Se produce una transición, generalmente gradual, desde
la economía de caza y recolección de productos agrícolas. Las razones del
desarrollo de la agricultura pudieron ser debidas a cambios climáticos hacia
temperaturas más templadas; también pudieron deberse a la escasez de caza o
alimentos de recolección, o a la desertización de amplias regiones. A
pesar de sus ventajas, según algunos antropólogos, la agricultura
significó una reducción de la variedad en la dieta, creando un cambio en la
evolución de la especie humana hacia individuos más vulnerables y dependientes
de un enclave que sus predecesores.
La agricultura y la dedicación de las mujeres a una
maternidad intensiva permitieron una mayor densidad de población que
la economía de caza y recolección por la disponibilidad de alimento para un
mayor número de individuos. Con la agricultura las sociedades van se
dentarizándose y la propiedad deja de ser un derecho sólo sobre objetos móviles
para trasladarse también a los bienes inmuebles, se amplía la división del
trabajo y surge una sociedad más compleja con actividades artesanales y comerciales especializadas,
los asentamientos agrícolas y los conflictos por la interpretación de linderos
de propiedad dan origen a los primeros sistema jurídicos y gubernamentales. La
nueva situación de la mujer, recluida ahora a un espacio doméstico, la excluye
de la economía y de la vida social dando origen al patriarcado.